
En España, una mujer casada necesitaba el permiso de su marido para trabajar, abrir una cuenta en el banco o tener el pasaporte. Esta licencia marital aparecía en el Código Civil de 1889, que el franquismo mantuvo durante casi 40 años. Jurídicamente, una mujer casada era como una menor o una persona incapacitada. La duración de esta licencia dejó consecuencias sociales, económicas y psicológicas en varias generaciones. Se mantuvo hasta el 2 de mayo de 1975.
📌 Materiales didácticos (A) 7.3. Licencia marital. Esto con Franco sí pasaba